lean esta hermosa carta que está en “concurso cartas de amor” :)
y cuando la puerta se volvió a abrir habían tres gigantones que se llevaron al falso medico psicótico a prisión…

y como si nada empecé a encontrarme con dos reflejos exactamente iguales cuando me ponía sobre superficies planas, el piso del baño o cada ventanilla del metro, me empezó a parecer todo menos doloroso, y si dolía por algún lado tenía la calada de alguno que otro cigarrillo mientras volvía a casa y miraba la puerta por la que debía entrar siempre al momento de volver -si es que realmente volvía con mi cuerpo-; cesaron las llamadas celulares, las cuentas extendidas, las caretas y comenzaron las dosis diarias de soma de mis habitantes, uno que otro sentimiento de pertenencia, pero siempre la casa vacía, no había nada por que llorar.
La vida es sueño
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El habitante indeseable, el objeto de amor y odio de Santiago, duerme tranquilo en cada calle, plaza, estación de metro, paradero de Transantiago, mall, centro cultural, espacio público o privado. Lleno de carencias pero libre y sin deudas, nada perturba el sueño del perro callejero.
| — | Alberto Fuguet. Mala onda (via fullandfree) |







